Esperanza de vida Andorra

Andorra está considerado como uno de los países con mayor esperanza de vida, con una media de 83,5 años. Según los datos de la OMS, Andorra se encuentra entre los tres primeros puestos de la lista de esperanza de vida durante varios años consecutivos, sólo por detrás de España y Japón. El fomento de la actividad física, especialmente entre las personas mayores, el excelente sistema sanitario, el medio ambiente, la ubicación, la altitud y la gastronomía son algunos de los factores clave.

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¿Por qué los andorranos viven más que los demás?

Más buscado que la fórmula de la Coca-Cola es el secreto de la longevidad. La esperanza de vida crece año tras año, pero algunos individuos y, sobre todo, algunas regiones y países concretos presentan cifras envidiables en cuanto a la duración de la vida de su población. Andorra presume de tener una de las esperanzas de vida más altas del planeta, con una media de 83,5 años, y permite a su población disfrutar de más años de vida que el resto del mundo.

¿Cuáles son los factores que contribuyen a alargar la vida? Pues bien, aunque no hay una respuesta científica concreta, se considera que la confluencia de factores forma una combinación perfecta: un entorno pacífico, sin conflictos desde hace muchas décadas, un clima benigno, con una muy buena calidad de vida en un entorno montañoso con aire limpio, alimentación, un sistema sanitario de primer nivel y un estilo de vida saludable de sus habitantes.

Las cifras, a pesar de ofrecer matices, según la organización que realice los estudios, no engañan: un informe de la Oficina del Censo de Estados Unidos cita a Andorra como el país del mundo con mayor esperanza de vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS), sitúa al Principado en tercer lugar.

Uno de los factores que más influyen en la longevidad es, sin duda, la tranquilidad del entorno, plenamente integrado en la naturaleza y sin grandes aglomeraciones ni fuentes de estrés. El crecimiento urbanístico del Principado se ha realizado sin romper la armoniosa convivencia entre población y naturaleza, permitiendo siempre a los ciudadanos disponer de espacios verdes y saludables a pocos minutos.

Esta tranquilidad se extiende también a los niveles de seguridad personal, ya que el índice de criminalidad en Andorra es extremadamente bajo, con una población penitenciaria de unos cincuenta reclusos, lo que lo convierte en uno de los países del mundo donde es más improbable ser víctima de un delito.

Precisamente, uno de los factores que se suelen destacar, tanto por la población que vive en Andorra como por los turistas, es la sensación de seguridad que se tiene a cualquier hora de la noche y del día en todos los puntos del país. Un factor que claramente reduce el estrés y mejora la calidad de vida.

Esperanza de vida al nacer en Andorra

Andorra: uno de los países más seguros del mundo

Andorra es uno de los países del mundo con menos delincuencia por habitante, según las estadísticas publicadas por la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito). La seguridad ciudadana está garantizada por un cuerpo de policía con un agente por cada 264,4 habitantes, con una justicia eficaz y un código penal más duro que el de algunos de sus países vecinos, y con una ley de inmigración que establece como medida preventiva la expulsión administrativa del territorio andorrano de quienes supongan un riesgo para la seguridad.

La ley también establece que para residir en el Principado de Andorra hay que presentar un certificado de antecedentes penales de los países de origen. No menos importante es la tradición pacífica del Principado, que, a diferencia de la mayoría de los países, ha vivido durante muchas décadas sin sufrir ninguna guerra. La población nunca ha tenido que soportar las importantísimas secuelas psicológicas que siempre conllevan las guerras y las posguerras.

Hábitos de vida saludable en Andorra

Los hábitos de vida saludables son otra cuestión clave. Todas las parroquias andorranas cuentan con instalaciones deportivas que fomentan el ejercicio y la actividad de montaña entre la población, y la oferta de servicios públicos se complementa con iniciativas como el Camino Saludable de los Derechos Humanos, inaugurado hace unos meses, que anima a caminar treinta kilómetros por paisajes naturales.

Entre la orografía del país y la apuesta de las autoridades por promover un estilo de vida saludable, no hay excusa para no practicar deporte. El entorno natural lo convierte en un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza y el deporte, y ya sea esquiando, practicando la bicicleta de montaña o haciendo senderismo por cualquiera de las rutas que recorren el país, siempre hay oportunidades a poca distancia, además de las instalaciones deportivas y los parques de las zonas urbanas.

El número de horas al año que los andorranos pasan al aire libre, según los expertos, reduce considerablemente su nivel de estrés, ayudando a prevenir tanto la hipertensión como los problemas cardiovasculares, con un importante impacto en la esperanza de vida de la población.

Según las estadísticas, casi la mitad de la población andorrana camina al menos media hora cada día, y en el tiempo libre la prevalencia de la actividad física saludable es del 36,6% en los hombres y del 30,9% en las mujeres. Los buenos hábitos se extienden también a la reducción del consumo de productos nocivos para la salud, como el tabaco, que sigue descendiendo, con un 35,5% de hombres y un 25,5% de mujeres fumadores.

Gran acceso a la sanidad

En cuanto al sistema sanitario, Andorra lidera el ranking mundial, según el Instituto de Evaluación y Métrica de la Universidad de Washington (EE.UU.), con una tasa de mortalidad muy baja por enfermedades que se pueden combatir con atención médica, conocidas como muertes evitables. El acceso generalizado a la atención médica multiplica las posibilidades de los andorranos de llegar a edades muy avanzadas.

Según los estudios del Plan Nacional de Salud, existe una buena implantación de actividades preventivas, como la medición periódica de la presión arterial, los niveles de colesterol en sangre, la vacunación contra la gripe, la citología vaginal y las mamografías periódicas. Todas estas medidas tienen un impacto directo en la esperanza de vida. La atención sanitaria a la población, además, aunque concentra los recursos en las parroquias más pobladas, Andorra la Vella y Escaldes-Engordany, llega a todas las parroquias, que disponen de centros de salud con enfermeras, matronas, médicos de familia y dentistas.

Calidad nutricional

El hecho de tener una tasa de paro muy baja y unos niveles de educación secundaria de la población elevados también hace que, en general, existan unos ingresos que permiten una alta calidad nutricional. La alimentación es una de las cuestiones que más influyen en la esperanza de vida. En Andorra, la gran mayoría de la población puede permitirse comprar alimentos de calidad. Además, la alimentación del Principado se basa en productos locales, y predomina una mezcla de productos mediterráneos y de montaña.

Para completar el círculo, el clima de alta montaña también se alía con los demás factores. La altitud media es de 1.996 metros sobre el nivel del mar, y hay 65 picos de más de 2.500 metros sobre el nivel del mar y valles y bosques que ocupan el 40% del territorio y mantienen los niveles de pureza del aire. Desde 2006, además, la calidad del aire ha ido mejorando, cuestión que afecta a la salud de la población y reduce el asma y los problemas respiratorios, entre otros, contribuyendo a la fórmula andorrana de vivir cada vez más tiempo.